La paradoja de Teseo. La representación del Carnaval de Barranquilla en Instagram

La paradoja de Teseo se puede resumir de la siguiente forma: el barco de treinta remos que condujo a Teseo a matar al Minotauro, y con esto a liberar a Atenas del yugo de Creta, el mismo barco de las velas negras que empujó al suicidio a Egeo, fue conservado durante siglos, mediante el cambio continuo de los maderos envejecidos por el agobio del mar. La paradoja está en que los filósofos no pudieron ponerse de acuerdo para establecer si esta nave era o no la misma luego de los cambios que el tiempo había precipitado. La historia nos cuenta que un madero tras otro las piezas originales de la embarcación fueron reemplazadas por otras nuevas, de modo que al final, no era claro si se trataba del mismo barco que había transportado a Teseo.

Esta duda es la excusa perfecta para entender las representaciones mediáticas del Carnaval de Barranquilla. La pregunta de fondo es si es posible estudiar el Carnaval a partir de análisis de un conjunto de fotografías agrupadas bajo el #carnavaldebarranquilla en Instagram. Y de ser  esto posible, qué le puede aportar al Plan de Salvaguardia que se desprende de su inclusión en las listas del patrimonio mundial.

Grupo de personas se fotografía sobre la vía 40

Desde dónde se construye

Se desarrollan dos grandes hilos argumentales: el Carnaval de Barranquilla y la autenticidad. El Carnaval es entendido como objeto de reflexión, como hecho social, como expresión mediática y como proyección a futuro por parte de su Plan de Salvaguardia. La autenticidad funciona como punto de partida para pensar las posibilidades de investigación de las herramientas digitales, la aplicabilidad en el desarrollo y evaluación de políticas públicas y como una contribución a la analítica de redes sociales, minería de datos y humanidades digitales. Así, bajo el supuesto de que la virtualidad y la realidad se complementan y se construyen mutuamente, se propone una nueva fuente de reflexión para el estudio de la fiesta. 

Qué se hizo

En primera instancia, se pone de manifiesto que la narración del Carnaval se ha construido a lo largo del tiempo desde múltiples orillas y en función de diferentes objetivos. Generalmente se toma a los Cabildos de Cartagena como punto de origen de la fiesta, y a partir de ahí se suman años y acontecimientos a la genealogía de la manifestación. En ese trayecto se normalizan mezclas, préstamos e innovaciones, presentando un Carnaval que puede ser leído como un proceso coherente en el que las miradas folcloristas, institucionalizadas y patrimoniales se suceden en el tiempo.

Posteriormente, se presenta una nueva forma de representación del Carnaval producida desde la virtualidad. Para hacerlo recurre al concepto de autenticidad como uno de sus ejes de reflexión, presentando tres vertientes de análisis: esencialista, constructivista y experiencial, y recordando cómo la Unesco ha transitado de la primera a la segunda desde la Carta de Venecia a la de Nara, o si se quiere, del patrimonio material al patrimonio vivo. Pero que aún debe dar un paso más para pasar de una autenticidad fría y notarial típica de las proclamaciones y las inclusiones en listas a una autenticidad caliente y vivencial dónde quien vive es quien lo goza.

Así, la investigación discute si es posible hablar de una autenticidad caliente y al mismo tiempo mediatizada. Para lo anterior se abren dos caminos de exploración, el primero, desde la experiencia de quien toma la imagen y deviene fotografía. El segundo, desde quien observa la foto, la coproduce y la completa. Todo esto enmarcado en Instagram, un espacio que disgrega la autoridad que subyace al archivo oficial y ofrece un amplio repertorio del Carnaval a sus usuarios presentes y futuros.

Finalmente se estudia el Plan de Salvaguardia de la fiesta, considerando que el análisis de la virtualidad realza aspectos que no aparecen en los espacios tradicionales de concertación e incluye a otros grupos que tradicionalmente no han sido oídos en estos contextos proponiendo otras formas de sentir, transmitir y apropiarse de la celebración.

Mosaico de las 3.629 fotos analizadas

Cuál fue la metodología empleada

Se diseñó una aproximación metodológica mixta que conjuga: 1) la identificación de un corpus documental sobre el Carnaval, la autenticidad, la virtualidad e Instagram. 2) la captura, codificación y análisis de un conjunto específico de imágenes agrupadas en el #carnavaldebarranquilla. 3) un trabajo etnográfico del Carnaval dirigido a entender cómo las personas registran y comparten su experiencia en redes sociales.

Puntualmente, se trabajó una muestra de 3.629 imágenes que corresponden a la suma de las fotografías alojadas en Instagram con el #carnavaldebarranquilla durante los días 10, 11, 12 y 13 de febrero de 2018. Se construyó una matriz de análisis con la información extraída de las imágenes, y a partir de los datos se aplicaron pruebas de estadística descriptiva como conteos, frecuencias y frecuencias relativas.

Frecuencia relativa tipo de foto por elemento del Carnaval

Paralelamente, se pusieron en práctica algunas técnicas básicas de análisis visual, discriminando tonos, brillos, saturaciones y colores dominantes. 

Distribución de las imágenes por tono y brillo
Rueda de colores dominantes del total de las imágenes

Por qué Instagram

Se eligió Instagram como fuente de análisis por tratarse de una inmensa red social, que a la vez que permite el intercambio y la circulación de imágenes y videos, crea, difunde y mantiene un conjunto de relaciones, memorias y normas que están a la base de la conformación de la identidad social. Las fotografías, al tiempo que relatan experiencias y testimonian vivencias personales, proyectan deseos y aspiraciones, dando un nuevo sentido al Carnaval.

En qué contribuye esta investigación

Contribuye a la construcción de epistemologías digitales, enriquece el campo de reflexión de los estudios críticos del patrimonio cultural en el país y ofrece elementos para la revisión de las políticas públicas en materia cultural.

Sobre las epistemologías digitales este trabajo abre un importante camino de indagación y aplicación del análisis de un conjunto de manifestaciones y prácticas sociales, mediante el estudio de una plataforma virtual como Instagram, al tiempo que propone una nueva aproximación metodológica que puede ser replicada para investigaciones de otros carnavales, e incluso de otros fenómenos culturales. 

Así mismo, amplía las discusiones críticas en el campo del patrimonio inauguradas hace décadas en Europa y Norteamérica y que en el país se encuentran en un estado embrionario. En particular el trabajo invita a pensar cuáles son los límites de la autenticidad, y puntualmente invita a entender las posibilidades, los medios y los problemas de la representación del Carnaval de Barranquilla en la tensión entre lo cotidiano y lo virtual. 

Finalmente, en lo que a las políticas públicas se refiere, más allá de presentar un completo estado del arte sobre las investigaciones del Carnaval, la investigación identifica un poderoso reservorio que puede ser leído no solo como un compendio de fotos con un tema compartido sino como una radiografía del Carnaval, una apuesta por otra de sus formas de autenticidad, que se construye, registra y pone en circulación miles de veces. Así, en el lenguaje de la administración resulta ser que las fotografías pueden ser entendidas como diagnóstico y como formulación de la experiencia del Carnaval. 

Dónde se puede consultar

El libro puede ser descargado desde la Biblioteca Digital de la Universidad Externado de Colombia. ¡Espero que lo disfruten!

https://bdigital.uexternado.edu.co/handle/001/3633

— Por Manuel Salge Ferro 

Danza del Congo

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